A quien dirijo mis versos,
si a tus oídos,
amorosos,
no pueden llegar mis amores?...
A quien le digo mis deseos,
de tenerte en mi pecho,
si tus oídos,
no pueden escuchar mi palpitar?...
A donde se va el amor,
que día a día crece,
y que como una daga,
se va adentrando más en mi ser?...
Es que acaso la luna,
viéndome en esta imperiosa necesidad,
de llegar a tus brazos,
se convierta en mensajera,
de este sentimiento,
de este amor,
que con tus manos has forjado?...
Oh, Luna,
apiádate de mi,
llévale mis congojas,
y báñala con tu luz,
que por un momento,
será el reflejo de mis besos…
De mi alma que le profesa este amor inmortal!!!...
lunes, 26 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario